El conflicto de las buenas obras para ser salvo

Cierta iglesia se ha creido la mentira acerca de que el propósito de la religión (o de Dios) es que las personas se porten mejor, una especie de freno, a eso reducen a Dios sin darse cuenta.

En muchas personas existe el conflicto o la duda acerca de la necesidad de las buenas obras para ser salvo. Como suele suceder, las mentiras que tienen algo de verdad o las verdades torcidas, son la mejor herramienta del diablo para mantener a las personas con la duda necesaria para que su FE sea anulada. La FE es ausencia de duda, si alguna vez asalta la duda sobre algún aspecto, la reacción es anularla, recordar o buscar la verdad que derribe los argumentos que están provocando la duda. Porque afirmarse en la FE, es un trabajo personal, darle el respaldo lógico e irrefutable que necesario para vivir sin duda alguna que el sacrificio de Jesucristo es suficiente para pagar mi culpa. Pero afirmarse en la FE no significa hacer algo bueno para merecer algo bueno. La FE que se apoya en alguna acción o mérito propio, no es buena. No podemos hacer algo que nos haga merecedores del favor de Dios, porque Dios valora la obediencia más que cualquier sacrificio u ofrenda que le demos.

Para que no nos confundamos, la respuesta a este conflicto se encuentra en la carta a los romanos, donde lo dice de forma clara pero muchas personas tienen el mal hábito de considerar literal lo que les conviene y de considerar «simbólico» aquello que por sus conveniencias desean ignorar.

Los cristianos somos salvos por la FE, sin las obras de la ley. Esto dice la Biblia en la citada carta, sin embargo, muchos consideran que existe contradicción con aquel otro texto que dice: La FE sin obras es una FE muerta. No existe contradicción alguna, porque en el primer caso habla específicamente de las obras de la ley y en el otro texto se refiere a las obras de la FE. Prefiero darle un ejemplo para comprender la diferencia.

Obras de la ley. Si usted desea comprar una casa y solicita un crédito para ello, si cumple con los requisitos le aprobaran el crédito por, digamos 20 años, durante los cuales no debe dejar de pagar la cuota mensual establecida en un contrato y si deja de pagar esa cuota usted perderá la casa que quería comprar, si usted cumple con todas las cuotas mensuales a tiempo o con cierta demora, pero las paga todas, sin faltar una sola, por LEY, según lo establecido en el contrato, la casa es suya. LA CASA ES SUYA POR LEY.

Obras de la FE. Si a usted le dicen que se ganó una casa, que la puede reclamar. Usted tendrá la opción de no hacer nada y la casa que le regalaron la perderá, como quien no va a recoger su premio. Puede que cuando le digan que se ganó una casa usted no se lo crea y por eso deje el asunto en el olvido, no hará nada y nada recibirá. Para que usted pueda recibir la casa que le regalaron tiene que hacer algo, ese algo no es pagarla, es hacer aquello que es necesario para recibirla, por ejemplo, debe preguntar dónde puede ir a recibir los papeles que le acreditan como dueño de esa casa, debe ir a traer esos papeles y las llaves de la casa, debe preguntar cuando se puede ir a su nueva casa e irse a ella para tomarla, es suya. LA CASA ES SUYA POR FE.

Lo que usted hizo fue el resultado de haber creído (tuvo FE que era cierto), de esa manera, las obras de la FE son para recibir aquello que Jesucristo pagó, las obras de la FE no son para ganarse la salvación, son para recibirla. Para relacionar la escritura con el ejemplo, Jesucristo dijo: En la casa de mi Padre muchas moradas hay, si no fuera así se los hubiera dicho, voy pues a prepara lugar para que donde you esté ustedes también estén. Hay una morada que podemos habitar por FE, por creer en la promesa de Jesucristo. Por ley nunca la podrá recibir, porque se nos dice que por la ley nadie ha sido salvo.

Sin embargo encontramos personas empeñadas en cumplir aquellas leyes que, por sus preferencias alimenticias o sexuales, les parecen fáciles de cumplir y crean toda una doctrina en la que realzan aquellas leyes que ellos han decidido cumplir y de alguna manera invalidan aquellas leyes que no quieren cumplir. Como si no recordaran que Jesús dijo que ni una tilde y ni una jota se quitaría de esa ley hasta que todo se haya cumplido. El que no quiere su casa por FE, tendrá que obtenerla por ley (pero ya está advertido que por ley nadie lo puede lograr) cumpliendo toda la ley, no sólo el día de reposo o una dieta basada en el listado de alimentos permitidos y prohibidos al pueblo de Israel. También encontramos en la carta a los romanos que, aparte de la ley se ha manifestado la gracia para aquel que cree en Jesucristo. No dice que en lugar de la ley o modificando de cierta manera de la ley, dice claramente que aparte de la ley se ha manifestado la gracia. Si no queremos, por nuestro orgullo, recibir nuestra salvación por gracia (sin merecerla) debemos entonces tratar de cumplir la ley completa porque si no se cumple un punto se es culpable como si no se hubiese cumplido toda. Esto lo podemos ver con mayores detalles en el artículo sobre las diferencias entre la ley y la gracia.

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Evangelio

Creo en Jesucristo como único y suficiente salvador.

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